Si la reforma hacendaria se aprueba tendría un severo impacto para el sector minero, debido a que los precios de los metales son bajos y las ganancias se recuperan a largo plazo
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«(El impuesto propuesto) Es una tasa muy alta porque no debe olvidarse que a diferencia de lo que ocurre en otros países, para que se puedan hacer comparaciones de peras con peras, es que en México el costo de los energéticos como el gas o el diesel es mucho más alto, no se diga en Estados Unidos, sino en otros países competidores como Perú o Chile.
«Estas economías además, a diferencia de México, tienen estímulos fiscales con los que nosotros no contamos, pero sí tenemos otros costos escondidos que son difíciles de medir como el tema de seguridad», indicó Ortega.
El empresario señaló también que las pérdidas también serían porque la industria realiza inversiones cuantiosas y recupera sus ganancias en el largo plazo.
Durante el Foro de Inversión Canadá-México el empresario señaló que la pérdida de competitividad repercutirá directamente en la generación de inversiones dentro del sector.
La estimación es que si la reforma se aprueba el sector tendría que pagar una tasa de impuestos de alrededor de 30 por ciento contra el 20 por ciento que se paga en Chile o el 21.5 por ciento de Perú.
«Si otros países ofrecen mejores condiciones que México allá se quedarán los inversionistas», precisó Ortega.
Adicionalmente, la reforma propone eliminar el tratamiento especial que permite deducir los gastos de exploración en periodos preoperativos.
Esta medida lo que generará será un desaliento para el desarrollo de nuevas actividades, lo cual resultaría contraproducente.
«Dentro de la minería, la exploración es la base de los nuevos proyectos, no hay claridad y pareciera que esto va en totalmente en contra de lo que el Gobierno federal dice que está buscando, que es que se desarrolle la minería», dijo Marcos Pineda, asistente de la vicepresidencia en México de Agnico Eagle Mines.
La propuesta de la reforma hacendaria incluye un impuesto de 7.5 por ciento a la actividad minera sobre regalías antes de impuestos, que también incluye para los productores de oro y plata un gravamen de 0.5 por ciento adicional a la utilidad neta.




