Istmo de Tehuantepec, Oaxaca,  junio de 2026

El proyecto Helax-CIP que amenaza nuestro territorio


En el contexto de la implementación de las actividades industriales relacionadas con el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, en 2023 la empresa Helax Istmo, filial del fondo de inversión danés Copenhagen Infrastructure Partners (CIP), firmó un Memorando de Entendimiento con el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT) y la Secretaría de Marina (Semar) para un proyecto de producción de hidrógeno y amoniaco “verde”, con una inversión prevista de 10 mil millones de dólares. 

Este proyecto ha sido promovido desde su inicio por la empresa y las autoridades mexicanas como clave para el desarrollo de la región istmeña, en razón de su gran inversión, y para la lucha contra el cambio climático por su supuesta producción de combustible “verde”. Esta narrativa de “lavado verde” busca ocultar por completo los impactos ambientales, territoriales y sociales del megaproyecto, mientras presenta como sustentable un modelo profundamente extractivo.  

Un proyecto industrial complejo y con evidentes consecuencias 

Se trata de  un proyecto gigantesco que no se limita al parque industrial de Cd. Ixtepec (PODEBI), donde se pretendía construir la planta de hidrógeno, sino que abarca un territorio mucho más amplio con afectaciones para toda la región istmeña. La producción de hidrógeno verde a gran escala requiere de grandes cantidades de electricidad y agua para realizar la electrólisis, el proceso con el que se separan el oxígeno y el hidrógeno de las moléculas de agua. 

Para cubrirlas, el proyecto prevé la construcción de un parque fotovoltaico con casi 3 millones de paneles (1,674 MW) sobre 5,000 ha de tierras agrícolas y de selva baja espinosa caducifolia del ejido de Asunción Ixtaltepec. También incluye nuevos parques eólicos con la instalación de 190 aerogeneradores (855 MW) sobre 25 mil hectáreas de tierras comunales y ejidales de Cd. Ixtepec, Chivela y Santiago Ixtaltepec, lo que representa una grave amenaza para esta zona de cerros, tierras de uso común y de recarga de agua subterránea. 

Además, el proyecto prevé la construcción de una planta desalinizadora en Salina Cruz y de un pozo subterráneo para alimentar la electrólisis, lo que podría generar problemas de contaminación en el mar y de afectaciones a los ojos de agua y pozos tradicionales. También implica la construcción de otra planta para la transformación del hidrógeno en amoniaco, prevista cerca de Rincón Moreno y de ductos entre las dos plantas y el puerto de Salina Cruz, con todos los riesgos industriales relacionados con la producción y el transportes de gases tan peligrosos como el hidrógeno y el amoniaco. 

Información pública insuficiente, opacidad e incertidumbre

A pesar de esta larga lista de posibles impactos relacionados, y de la incertidumbre existente sobre esas tecnologías, este proyecto ha buscado avanzar en un contexto de completa opacidad y falta de información para las comunidades de la región. Hasta ahora el proyecto ha sido presentado de manera general y fragmentada. La poca información pública que ha sido presentada por operadores de la empresa y por autoridades gubernamentales se ha limitado a destacar los supuestos beneficios económicos y energéticos del proyecto, ocultando sistemáticamente  los impactos  relacionados. 

No existe documentación oficial pública que permita conocer a detalle las características reales del proyecto y que posibilite a la población analizar y evaluar los posibles impactos y, menos aún, los impactos acumulativos a nivel regional derivados del conjunto de sus distintos componentes. La empresa no ha presentado ninguna Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) ante la Semarnat para los diferentes componentes del proyecto. 

La empresa presentó dos Evaluaciones de Impacto Social (EVIS) ante la Sener para el proyecto fotovoltaico y eólico. La información de dichos documentos fue clasificada como reservada por un periodo de dos años. Posteriormente, tras nuevas solicitudes de acceso a la información, se liberaron  versiones públicas de las EVIS, sin embargo,  la información técnica o de ubicación del proyecto fue tachada con el argumento de ser confidencial y de secreto industrial y comercial. En consecuencia los documentos liberados carecen de utilidad real para conocer más a detalle las características de los proyectos fotovoltaicos y eólicos y sus impactos sociales. 

Tampoco existen documentos públicos que precisen el volumen de agua total que requeriría la planta de hidrógeno para operar, ni qué proporción provendría de la planta desalinizadora y qué volumen provendrá del pozo de agua subterránea. No hay información disponible sobre la posible ubicación de este pozo subterráneo, ni de sus características técnicas (profundidad), y tampoco tiene un permiso de aprovechamiento de agua subterránea aprobado por la CONAGUA (según la revisión del Registro Público de Derechos de Agua REPDA). 

Repiten las mismas formas de despojo

A pesar de la ausencia de información y permisos que permitan a la población analizar y evaluar los impactos del proyecto, los promoventes empresariales y gubernamentales han buscado avanzar en la firma de acuerdos con las comunidades para la renta de tierras destinadas a los distintos componentes del proyecto. 

Este proceso de negociación ha reproducido las mismas irregularidades y mecanismos de presión, manipulación y fragmentación comunitaria que los que se usaron hace más de una década con la expansión de los parques eólicos: acercamientos directos con algunos representantes agrarios y no con el conjunto de la asamblea; uso de operadores locales para coaccionar y presionar; difusión exclusiva de supuestos beneficios económicos, como los empleos o pagos por renta de tierra, y ocultamiento sistemático de los impactos que conllevan estos proyectos. 

La opacidad viola el derecho de los pueblos a decidir sobre el territorio

De igual manera, el proyecto ha iniciado una supuesta consulta indígena en siete comunidades de la región (Cd. Ixtepec, Chivela, El Mezquite, El Morrito, Mena Nizanda, Santa Rosa, Santiago Ixtaltepec) sin que exista mayor información pública sobre su desarrollo. El CIIT y la Secretaría de Marina se han negado a difundir información sobre las minutas de las reuniones argumentando que se trata de información restringida que compromete la paz social.

La ausencia de información pública es una muestra clara de que este proceso no está garantizando el derecho de los pueblos y comunidades a una participación real, informada y transparente frente a un proyecto que podría generar graves afectaciones al medio ambiente, al territorio y a las formas de vida de la región. La falta de información suficiente, accesible y oportuna impide que las comunidades podamos comprender integralmente los alcances del proyecto, evaluar sus posibles impactos e incidir de manera efectiva en las discusiones o decisiones relacionadas con su implementación. 

Por ello, nos queda claro que esta consulta funciona principalmente como un trámite burocrático orientado a dar certidumbre a la inversión empresarial y no un verdadero mecanismo para garantizar los derechos colectivos de los pueblos indígenas. No es una consulta previa porque el proyecto y las negociaciones territoriales ya avanzan; no es libre porque existen presiones, desinformación y asimetrías en el acceso a la información; y no es informada porque la información pública es insuficiente, fragmentada y restringida. 

Se trata entonces de un ejercicio de manipulación y de instrumentalización que no respeta nuestra libre determinación como pueblos indígenas ni nuestros usos y costumbres sobre las formas de deliberación y autoconsulta en nuestras comunidades. 

Alcances e impactos de un proyecto reconfigurado sin información pública

Mediante una nueva solicitud de información, se conoció que en diciembre de 2025, Helax Istmo informó al CIIT que Derivado de un proceso de reconfiguración estratégica del Proyecto Helax, originalmente concebido como una iniciativa de hidrógeno verde, este ha sido transformado en un proyecto de generación eléctrica”, en razón de un “contexto global marcado por cambios geopolíticos relevantes, los cuales han derivado en la cancelación o postergación de diversos fondos internacionales destinados a la transición hacia economías de hidrógeno verde, así como en retrasos tecnológicos asociados a la maduración de estas soluciones”.  La empresa también notificó su desistimiento de continuar con la adjudicación directa del PODEBI de Ciudad Ixtepec, donde se pretendía producir el hidrógeno. 

Hasta ahora, ni Copenhagen Infrastructure Partners ni el gobierno mexicano han informado públicamente sobre este cambio, lo que profundiza la opacidad del proyecto y deja abiertas nuevas preguntas sobre sus verdaderos alcances, su carácter especulativo y los impactos que podría seguir generando en el Istmo.

Si bien el hecho de que, por ahora, no se avance con la propuesta de producción de hidrógeno y amoniaco verde puede limitar ciertos impactos (relacionados con el consumo de agua y los riesgos industriales que conllevan esos gases), nos parece importante denunciar lo siguiente respecto a esta decisión y al estado actual del proyecto:

Los proyectos de generación eléctrica previstos conllevan impactos graves como la modificación de la cobertura vegetal, de los usos del suelo y del territorio, de los flujos de agua superficial y subterránea, afectan a la fauna y flora local, restringen  nuestras formas de tránsitos en el territorio y afectan nuestras actividades tradicionales. La instalación previa de 30 parques eólicos en la región ha sido la muestra clara de que estos proyectos no generan bienestar o desarrollo para los pueblos de la región, han enriquecido a unos cuantos, reforzando procesos de desigualdad social y económica, provocando procesos de ruptura del tejido social, de privatización de las tierras, de erosión de nuestras prácticas comunitarias y de aumento de la situación de violencia. Por esta razón nos seguimos oponiendo al proyecto de Helax (CIP), sin importar que por ahora se limite a generar electricidad y no hidrógeno o amoniaco. Nos queda claro que la generación eléctrica industrial en el Istmo no nos beneficia: buscan garantizar energía para la industria y el capital privado mientras que los pueblos de la región sufrimos un acceso cada vez más deficiente e injusto al servicio básico de electricidad (con apagones frecuentes y cobros excesivos en las tarifas de luz). 

Nos oponemos a que las empresas privadas, con la complicidad de las autoridades mexicanas, especulen y jueguen con nuestros territorios y nuestras vidas en función de sus intereses económicos y políticos. La estratégia empresarial de reconfigurar el proyecto por la incertidumbre actual respecto del mercado mundial del hidrógeno y amoniaco muestra que esos actores pretenden tomar decisiones sobre nuestros territorios a partir de elementos ajenos que no controlamos, por el estado actual de mercados de consumo en el norte global o por las consecuencias de guerras energéticas decididas por unos cuantos. Les reiteramos que somos soberanas/os en nuestra forma de decidir sobre nuestros territorios y que nuestras vidas, cuerpos, bienes comunes y comunales no son juguetes para sus prácticas neocoloniales y su especulación empresarial. 

Exigimos a las autoridades mexicanas y a la empresa Copenhagen Infrastructure Partners (CIP) que informen públicamente sobre los cambios previstos en el proyecto. Por ejemplo, si oficialmente el proyecto deja de formar parte del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT), ya que hasta la fecha ha sido promovido como tal por el CIIT y los distintos niveles de gobierno (federal, estatal y municipal). Sobre los proyectos eléctricos previstos, exigimos que la Sener informe sobre cuál sería el mecanismo previsto para la generación eléctrica (como proyecto privado o de inversión mixta con la CFE) y cuál sería el uso y destino previsto de la electricidad . 

Denunciamos que el proyecto del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec no es una propuesta de desarrollo para la región, es un proceso amplio de despojo de nuestros territorios y bienes comunes. El lamentable descarrilamiento del tren a finales de 2025, los múltiples impactos que ha generado su construcción, los procesos de criminalización y la actual situación de violencia generalizada a lo largo de la región son muestras claras de los procesos de corrupción, negligencia, imposición y despojo que conlleva este proyecto. Lo que compromete la paz social en la región no es informar a las comunidades, es seguir promoviendo proyectos ajenos a nuestras necesidades que hacen del territorio istmeño una cancha de batalla entre los distintos actores de sus redes de macrocriminalidad. 

Nuestra visión: El Istmo que queremos

En este sentido y por lo expuesto anteriormente, reafirmamos que no queremos más proyectos energéticos, más infraestructura de transporte ni más proyectos industriales destinados a cubrir las necesidades del gran capital y a los actores que lo sostienen. Queremos mantener nuestra vida comunitaria, nuestras fiestas, nuestras comidas, nuestros cerros, nuestros bosques y nuestras lagunas y ríos. Queremos seguir cuidando nuestras prácticas comunitarias, nuestras culturas, nuestras lenguas, nuestra tranquilidad y las formas de vida que hemos construido históricamente en el Istmo. Frente a un proyecto que avanza en medio de la opacidad, la falta de información pública y el desconocimiento de sus posibles afectaciones sociales, ambientales, territoriales y culturales, consideramos importante informar, alertar y abrir un proceso de articulación regional que permita construir alianzas y solidaridad entre comunidades, organizaciones y personas preocupadas por el futuro de nuestro territorio.  

Llamamos a la solidaridad regional, nacional e internacional y el apoyo para dar a conocer y denunciar este proyecto, particularmente frente a los actores financieros que lo hacen posible, incluido el fondo CIP en Europa. Hacemos un llamado especial a los organismos de derechos humanos del sistema de la ONU y del sistema interamericano, y a las organizaciones de la sociedad civil en Dinamarca y otros países donde CIP tiene operaciones, para que exijan el respeto a los estándares de derechos humanos y ambientales en sus inversiones. Esta denuncia busca visibilizar que las decisiones de inversión tomadas fuera del territorio tienen impactos concretos negativos sobre las comunidades, los bienes comunes y las formas de vida del Istmo.

Firman:

  1. Comité Ixtepecano en Defensa de la Vida y el Territorio
  2. GeoComunes
  3. Observatorio Ciudadano Comunitario del Agua Oaxaca (OCCAMA)
  4. El Centro de Investigación Colaborativa para la Resiliencia (CRCR) 
  5. Unión de Comunidades Indígenas de la Zona Norte del Istmo (UCIZONI)
  6. CECACI Juntos en el Camino, Zanatepec, Oaxaca
  7. Preparatoria Comunitaria José Martí
  8. Centro de Derechos Humanos Tepeyac del Istmo de Tehuantepec A.C. 
  9. Observatorio Comunitario al Cuidado de los Bienes Comunes del Istmo de Tehuantepec
  10. Tequio Jurídico A.C
  11. Foro Oaxaqueño del Agua 
  12. Mujeres Defensoras de la Madre Tierra las Meñas, Ixtepec
  13. Centro Promotor de Tecnologías Alternativas Bibaani A.C.
  14. Centro de Apoyo al Movimiento Popular Oaxaqueño (CAMPO)
  15. Red Mexicana de Afectadas/os por la Minería (REMA
  16. Rizoma Entreteniendo la Defensa de los Bienes Comunes A.C
  17. Otros Mundos Chiapas 
  18. Bios Iguana A.C., Colima 
  19. Frente Popular en Defensa del Soconusco «20 de Junio» (FPDS), Chiapas
  20. Centro de Apoyo al Movimiento Popular Oaxaqueño A.C.
  21. Centro de derechos humanos de los pueblos del Sur de Veracruz Bety Cariño 
  22. Proceso de articulación de la sierra de santa marta
  23. Asamblea General de la Comunidad Indígena Binniza de Puente Madera
  24. Asamblea General de la Comunidad Indígena Chontal El Coyul
  25. Asamblea General del Aguaje de la Comunidad Indígena de Jalapa del Marqués
  26. Asamblea de los Pueblos Indígenas del Istmo en Defensa de la Tierra y el Territorio (APIIDTT)
  27. Centro de Documentación Regional El Istmo que Queremos
  28. Escuela Textil de Ixtaltepec Ra ridiibá
  29. Radio comunitaria Zacatepec.
  30. Red de mujeres lesbianas, nguiu’ y personas sexodisidentes del Istmo de Tehuantepec. 
  31. Grupo de Reflexión y Autoformación en Transiciones Ecosociales (Grate), Argentina.
  32. Asociación Jalisciense de Apoyo a los Grupos Indígenas, AC.
  33. Betyren Lagunak!, Euskal Herria (País Vasco)
  34. Iniciativas para el Desarrollo de la Mujer Oaxaqueña (IDEMO)
  35. Engenera AC
  36. Naciones MX
  37. Iniciativa Internacionalista Espejos del Sur Global | Mirrors of Global South 
  38. Observatorio Petrolero Sur (OPSur), Argentina
  39. Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales OLCA (Chile)
  40. Radio Nanj nï’ïn, Chicahuaxtla Putla Oaxaca.
  41. Tierra Nuestra
  42. Grupo de Trabajo Fronteras, Regionalización y Globalización/CLACSO 
  43. Red Mexicana de Acción frente al Libre Comercio (RMALC)
  44. Consorcio para el diálogo parlamentario y la equidad Oaxaca A.C. 
  45. Coordinadora de Pueblos y Organizaciones del Oriente del Estado de México en Defensa de la Tierra, el Agua y su Cultura (CPOOEM)
  46. Región Autónoma Inmaterial Zoocialista (RAÍZ)
  47. Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA), Chile.
  48. Colectivo LGBT+ en Alerta Nacional (México).
  49. Consejo Tiyat Tlali de la Sierra Norte de Puebla
  50. Fundar Centro de Análisis e Investigación
  51. Yunhiz Espacio Alternativa
  52. Universidad comunal de Matias Romero.
  53. Colectivo ëjts tiks ats San Juan guichicovi 
  54. Maderas del Pueblo del Sureste A.C 
  55. Comité Nacional para la Defensa y Conservación de Los Chimalapas 
  56. Movimiento El Istmo es Nuestro 
  57. Mexicali Resiste, 
  58. Colectivo Mujeres Tierra.
  59. Comunidad Indígena Otomí residente en la CDMX
  60. UPREZ Benito Juárez 
  61. Café “Zapata Vive”
  62. MAREA, A.C. – Mar y Educación Ambiental
  63. Unión de Pueblos y Fraccionamientos en contra del basurero y en defensa del agua de la región Cholulteca y de los volcanes.
  64. Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua Morelos, Puebla, Tlaxcala.
  65. Movimiento Agrario Indígena Zapatista 
  66. Colectiva Zurciendo el planeta
  67. Centro Interdisciplinario de Investigación y Desarrollo Alternativo U Yich Lu’um
  68. Contraloría Autónoma del Agua de Yucatán
  69. Consejo Ciudadano por el Agua de Yucatán
  70. Kolectivo Gráfika,La Bestia Grafika 
  71. Empalabrando ,colectivo de la palabra viva, Querétaro
  72. Reentramados para la vida, defendiendo territorios
  73. Geo-Grafías Comunitarias
  74. Grupo de Trabajo Ecologías Políticas desde el Sur Abya-Yala de CLACSO
  75. Colectivo ViDAS 
  76. Grupo Intercolegiado de Investigación en Ramón Martí ez CoriaEcología Política de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (GIIEP-UACM).
  77. Red Futuros Indígenas 
  78. Red Psicología Liberación y Pensamiento Nuestroamericano
  79. Colectivo de Historia Pública de los pueblos mayas, K’ajlay
  80. ONG Sustentarse – Chile
  81. Servicios para una Educación Alternativa AC EDUCA 
  82. IDEAS Comunitarias,  A. C.
  83. CORAL, A.C.
  84. Servicios del Pueblo Mixe A.C.
  85. Colectivo Solidaridad Directa, Suiza
  86. Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas AC.
  87. Asociación Ecologica Santo Tomás, A.C.
  88. Asociación Francia América Latina (Francia)
  89. Associació Action and Research for Environmental Justice (Catalunya, España)
  90. Atlas Global de Justícia Ambiental (EJAtlas)
  91. Movimiento en Defensa de la Vida y del Territorio (Modevite), región sacun palma municipio de chilón Chiapas 
  92. Mexicogruppen del Foro Internacional (Dinamarca)
  93. Paysandú soberano UPM 2 NO. (Urugay)
  94. Desarrollo Económico y Social de los Mexicanos Indígenas A. C. (DESMI)
  95. Nosotras y el Mar
  96. Tejiendo Redes Infancia#SalvemosLaVida
  97. Fundación Acue, Puerto Natales (Magallanes,Chile)
  98. Asamblea Popular por el Agua (Mendoza, Argentina)
  99. Bajo Tierra Museo del Agua de Querétaro
  100. Movimiento Agroecologico Nacional Q’anil (MANQ)
  101. Fundación CAUCE: Cultura Ambiental, Causa Ecologista (Entre Ríos, Argentina)
  102. Artículo 39 (Oaxaca, México)
  103. Cooperación Comunitaria México 
  104. Red de comunidades inter-ancestrales de América Latina
  105. Enlace Comunicación y Capacitación A.C.
  106. Centro de Investigación y Capacitación Rural (CEDICAR)
  107. CartoCrítica, A.C.
  108. Universidad Autónoma Comunal de Oaxaca- CUC IXTEPEC
  109. Conexiones Climáticas
  110. CORASON Defensa del Territorio
  111. Comité para los Derechos Humanos en América Latina (CDHAL) Canadá.
  112. Planeteando
  113. Espacio de Coordinación de Organizaciones Civiles sobre Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (Espacio DESCA)
  114. Comité de Defensa Integral de Derechos Humanos GOBIXHA A.C. (CODIGODH).
  115. Proyecto sobre Organización, Desarrollo, Educación e Investigación 
  116. PODER)Mujeres y maíz
  117. Colectivo de Académicos Sudcalifornianos A. C.
  118. Acción Ecológica A.C.
  119. Colectiva México Toxico
  120. Fronteras Comunes, A.C.
  121. Coalición de Organizaciones Mexicanas por el Derecho al Agua (COMDA)
  122. Colectivo Agua es Vida – (Tacuarembò -Urugay)
  123. Colectivo académico comunitario Bicheeche Diidxa. Pasa La Voz.Ecologistas en 
  124. (España)
  125. Bienestar Comunitario Cicacalco, Zacatecas
  126. Canoas, defensa del territorio, Colima 
  127. Sociedad Cooperativa Chac Lol, Yucatán
  128. Barrio Mapache
  129. Corporate Europe Observatory (CEO)
  130. Centro Calpulli A.C.
  131. Colectivo Agua es Vida, Tacuarembó, Uruguay
  132. Unión de Movimientos por la Regulación Empresarial en Defensa de los Derechos  Humanos

Personas

  • Elisa Cruz Rueda Profesora Investigadora. Escuela de Gestión y Autodesarrollo Indígena. Facultad de Ciencias Humanas para el Desarrollo Intercultural Sostenible. Universidad Autónoma de Chiapas.
  • Aida Luz López Gómez. Profesora Investigadora. Universidad Autónoma de la Ciudad de México.
  • Flor Mercedes Rodríguez Zornoza . Profesora Investigadora de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México. 
  • Scott s. Robinson, UAM-I, jubilado.
  • Ramón Martínez Coria, etnólogo, presidente del consejo directivo de Foro para el Desarrollo Sustentable AC.
  • Monica Montalvo Mendez, antropóloga social  y comunicadora popular 
  • Carla Escoffié, abogada dedicada a vivienda y ciudad (Mérida-Monterrey)
  • Niltie Calderón Toledo -Docente e investigadora comunitaria. Red Psicología Liberación y Pensamiento Nuestromaericano.
  • Juan Rafael Rodríguez Razgado. 
  • Beatriz Hernández Becerril, Técnica en Desarrollo Comunitario, Activista
  • Marie-Pierre Smets, Capacitadora en derechos campesinos e indígenas, Tierra Viva
  • Gabriela De Gyves Montes – Investigadora comunitaria. Fundadora del colectivo Ridi’ banu guendanazaaca
  • Marcel Llavero-Pasquina, Investigador del Instituto de Ciencia y Tecnología Ambiental de la Universitat Autònoma de Barcelona
  • Raúl Angel Cruz Fiscal. Antropólogo y perito de la Escuela Nacional de Antropología e Historia.
  • Juan Carlos Sánchez-Antonio, profesor-investigador de tiempo completo del Instituto de Ciencias de la Educación de la UABJO.
  • Alexander Gómez Florez. Custodios de saberes ancestrales de los pueblos originarios del Abya Yala. 
  • José Luis Grosso, Centro Internacional de Investigación PIRKA  / Facultad de Humanidades, Universidad Nacional de Catamarca, Argentina  / Fundación Ciudad Abierta, Cali, Colombia 
  • Mauricio González González, Centro de Estudios para el Desarrollo Rural (CESDER) / Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH).
  • Rubén Valencia Núñez, investigador social y defensor del territorio/Centro Universitario Comunal de Ciudad Ixtepec de la Universidad Autónoma Comunal de Oaxaca (UACO)
  • Luca Ferrari, Investigador del Instituto de Geociencias, UNAM. Investigador Nacional Emérito.
  • Joaquín Palma Ciénega. Comunicador indígena. Blog Acción Indígena
  • Nadia Marín-Guadarrama. Coordinador of Experiential Education in Internship,  University at Albany, SUNY.  Investigadora Asociada. Departamento de antropología, UAlbany. 
  • Inocencia Ramirez Jimenez
  • Natalia Santiago. Socióloga y educadora popular y comunitaria. 
  • Nadxielly Martha Zharelly Lopez Pérez. Bióloga, acompañante y defensora de derechos.
  • Manuel López Mateos.
  • Isabel Núñez Palacios. Antropologa. Defensora del territorio/Centro Universitario Comunal de Ciudad Ixtepec de la Universidad Autónoma Comunal de Oaxaca (UACO)

Una nueva ola colonialismo energético en el Istmo de Tehuantepec, Mapa GeoComunes.