De los 7 mil habitantes, la mitad participa del corte en el cerro. El cura hace sonar la campana cuando hay peligro y el intendente encabeza la protesta. Osisko, la empresa concesionaria, mandará gente esta semana.
Por Diego Rojas desde Famatina
15/01/12 – 03:21
Los brindis de fin de año, en varios hogares en el norte de la provincia de La Rioja, repitieron una fórmula mientras las copas se chocaban: “Por el Famatina”. Quienes brindaban de esa manera sabían que el 2 de enero, hace trece días ya, comenzaría el corte de caminos y la instalación de un campamento para evitar el paso hacia el cerro Famatina de los miembros de la Osisko Mining Corporation, empresa canadiense que firmó un convenio con el gobierno de Luis Beder Herrera para instalar la minería a cielo abierto en la región. Quizás no sabían que la medida de fuerza ganaría la simpatía de la mayoría absoluta de los siete mil habitantes del pueblo, incluyendo al intendente y al cura del lugar, y que los relatos de esa lucha alcanzarían la mirada de la nación. Tal vez, tampoco sabían que el gobierno provincial licenciaría a los policías de la localidad debido a su negativa a desalojar el corte y que, en cambio, llevaría al grupo especial de asalto BAO (Brigada de Acción Operativa) para establecer la vigilancia en el corte de camino. Mucho menos pensaban que esos agentes instalarían varios de sus móviles a la salida del pueblo y detendrían a todo auto que traspasara sus límites y tomarían nombres y documentos de los pasajeros en una clara acción disuasoria para que no se sumen al corte. Sin embargo, todo esto ocurrió en unos pocos días que configuran un hecho político que, probablemente, será conocido como “el Famatinazo”.
El convenio firmado a fines de agosto habilita a la Osisko a explorar en el cordón montañoso del Famatina para instalar minas a cielo abierto que provocarían, según las asambleas ciudadanas de la región y especialistas ecológicos, el peligro de una tragedia ambiental. “Esa minería, a diferencia de la tradicional, es intrínsecamente contaminante –señala Enrique Viale, presidente de la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas–. En Famatina, el oro está tan diseminado que la empresa necesita volar las montañas para sumergir la piedra en sopas químicas que separan la roca del mineral. Se usarían toneladas de explosivos, cantidades enormes de energía y muchísima agua de los glaciares combinada con cianuro. En San Juan, la Barrick Gold ya usó 500 mil toneladas de explosivos, la mitad de lo usado en la Segunda Guerra Mundial. Entre Pascua Lama, San Juan y La Alumbrera, en Catamarca, se usa casi toda la energía de la central Atucha I. Las consecuencias son devastadoras.”
La consciencia sobre esas consecuencias es masiva. “La mayoría de nosotros no quiere que la minería a cielo abierto sea una actividad que se desarrolle en la zona –advierte el intendente Ismael Bordagaray, de 35 años, reelegido en una lista vecinal que acompañó al oficialista Frente para la VIctoria–. Seguir lo que desea la mayoría es uno de los preceptos básicos de la democracia y eso es lo que haremos. El gobernador Beder Herrera tiene que escuchar a los ciudadanos afectados.”
“Siempre acompañé al pueblo de Dios, peregrine donde peregrine –explica Omar Daniel Quinteros, cura párroco de la ciudad–. En Famatina ese acompañamiento es contra la megaminería, contra sus maneras de operar con cianuro y grandes cantidades de agua.” Cada vez que hubo una alerta represiva, el cura dejó que sonaran las campanas de la iglesia para alertar al resto de la población. “El poder político ha pedido mi traslado por eso”, admite.
Los vecinos de Famatina protagonizan la movilización. Todas las noches se realiza una vigilia al costado del camino cortado, de la que participan más 300 personas atentas a un avance policial. Durante la vigilia, más de mil famatinenses se hacen presentes, preparan las comidas, instalan quinchos y heladeras para guardar las donaciones; señoras maduras rezan el rosario en voz alta por el triunfo de la lucha. Las asambleas discuten qué medidas habría que tomar, de producirse la represión. Los carteles que se pegan en todos lados dan la respuesta: “Resistencia pacífica”. Así actuaron frente a un grupo de hombres denominados Grupo Minero que intentó traspasar el corte blandiendo machetes y horquillas, la semana pasada. Ante su actitud firme, se tuvieron que retirar. Hay quienes sostienen que el gobierno impulsa el enfrentamiento entre civiles para usar las fuerzas policiales bajo la forma de “pacificación”. Sin embargo, la masividad de la protesta y la decisión de los habitantes de Famatina permiten pensar que usar la violencia sería una torpeza de gran magnitud política. “Estoy aquí por ella –dice Iti Ramírez señalando a su hija Flor, de 13 años–. Estamos aquí peleando por la vida. Hemos aprendido que, en Famatina, el agua vale más que el oro.”
La clave de la radio precaria
Los 7 mil habitantes de Famatina se informan de las noticias a través de cuatro radios, aunque no en todas pasan toda la información. Según denunciaron a PERFIL varios famatinenses, el gobierno provincial habría comprado a tres medios locales con subsidios, equipos y hasta movilidades. “La única radio que informa lo que pasa en el corte es FM Famatina –señala Walter Alvarez, director de la emisora, que reparte su tiempo entre la sede en el pueblo y la corresponsalía instalada en el campamento que acompaña el corte de vías–. El gobierno nos sacó la pauta oficial, pero no podría haber vendido mi conciencia. Estoy orgulloso de poder caminar con la frente alta por Famatina.” La radio se convirtió en una herramienta de la lucha. En su sede se agrupan los vecinos sin auto que se dirigen al corte, y son llevados por quienes sí poseen vehículos –alertados por el locutor–, informa sobre la necesidad de víveres o agua en el campamento y, si existe una amenaza represiva, convoca a los pobladores a dirigirse al corte. Cuando un equipo se dañó, se realizó una colecta en el campamento para reparar los daños. Y gracias a un equipo de La Rioja capital, desde ayer, sábado, se pueden escuchar sus transmisiones a través de su página de Facebook. En medio de música y noticias, cada tanto se escucha el eslogan de la pueblada: “El Famatina no se toca”.
El contrato de Osisko y la llegada de su vocera
PERFIL accedió al convenio firmado entre Energía y Minerales Sociedad del Estado (EMSE) y Osisko Mining Corporation, que exige confidencialidad entre las partes. La compañía fija su domicilio en Quebec, Canadá y designa como operadora a Minera El Portal SA, con domicilio en Mendoza. Abogados consultados explican que la disposición evitaría que Osisko se someta a potenciales juicios en el país y deja librada esa posibilidad a la empresa mendocina. El responsable designado es el geólogo Gustavo Zulliger.
En el convenio, EMSE se obliga “entregar a Osisko el acceso y la tenencia de las propiedades a ser solicitadas dentro de la Zona Exclusiva, incluyendo derechos de paso o tránsito”. Barrick Gold, otra empresa canadiense, fue expulsada por los habitantes de Famatina en 2006, luego que que explorara la zona durante tres años. La prevención por el libre tránsito podría estar fundada en esa experiencia previa. Tanto como el punto que señala que EMSE “se obliga a prestarle a Osisko toda la asistencia necesaria en la obtención de la licencia social y a comprometer sus mayores esfuerzos y diligencias a fin de obtener dicha licencia social en beneficio de Osisko”. La licencia social es el acuerdo que debería alcanzarse para que la minera realice sus actividades sin riesgo de desborde social. Una tarea que, a todas luces, se encuentra lejos de alcanzarse. Tal vez para lograrlo hayan recurrido al espionaje de los activistas famatineneses, descubiertos casualmente cuando Zulliger fue expulsado de la ciudad durante una visita en diciembre. Las listas encontradas, reconocidas por Zulliger como propias, detallan nombres, profesiones, grado de compromiso y peligrosidad y la disposición a arreglos económicos de los espiados.
PERFIL intentó comunicarse con Zulliger sin resultados positivos.
En la sede de Quebec de la Osisko Mining Corporation, informaron a este diario que madame Helene Thibaut, vocera de la compañía, se reintegraría a sus actividades mañana.
de: http://www.perfil.com/
Natalia Salvático
Amigos de la Tierra Buenos Aires, Argentina
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Amigos de la Tierra es una organización ambientalista cuyos objetivos están orientados a trabajar desde y para el desarrollo de Sociedades Sustentables, proponiendo cambiar el modelo de desarrollo dominante, pues es el que genera la actual crisis social y ecológica planetaria, dejando cada vez más personas excluidas y un ambiente cada vez más degradado. Es miembro de la federación Internacional Amigos de la Tierra (FOEI)




