México
Organización Editorial Mexicana
9 de septiembre de 2012
Patricia Torres / El Sol de México
Ciudad de México.- El diputado federal del PRD, Trinidad Morales Vargas, presentó una iniciativa que reforma que adiciona y deroga diversas disposiciones de la Ley Minera, cuyo propósito es rescatar el sentido social, ecológico, económico y nacionalista de la actividad extractiva en México.
No obstante su papel preponderante en la economía, su potencial y riqueza natural no se ha podido aprovechar plena y sustentablemente al violentarse constantemente nuestra soberanía y libertad de organización.
El legislador señala que ante las múltiples demandas de justicia de los mineros -mismas que han sido anuladas y criminalizadas por el despotismo empresarial y gubernamental-, esta iniciativa es un esfuerzo por reivindicar sus causas y las muertes de decenas de obreros fallecidos en múltiples accidentes ocurridos por las pésimas condiciones laborales que les rodean, como los ocurridos recientemente en el estado de Coahuila.
México desempeña un papel importante en la producción mundial de minerales metálicos y no metálicos, es el primer productor de celestina y bismuto; segundo en fluorita; tercero en plata; cuarto en arsénico, antimonio, plomo y cadmio; noveno en oro; décimo en tungsteno; y onceavo en cobre.
Todos ellos materias primas fundamentales para los países desarrollados y en vías de desarrollo como nuestro país.
A pesar de esta riqueza natural el país no ha podido aprovechar plena y sustentablemente estos recursos, pues el pacto social, principio rector de nuestra Constitución Política, ha sido desmantelado con diversas reformas constitucionales antisociales. Tal es el caso de la reforma en 1992 al artículo 27 constitucional, que dio origen a las leyes Minera, Agraria, Aguas Nacionales y otras, abriendo con esto una nueva dependencia nacional respecto de las potencias extranjeras.
Los ataques a nuestra soberanía son evidentes. La libertad de organización y las demandas de justicia se ven anuladas y criminalizadas por el despotismo gubernamental. La resistencia de los trabajadores mineros, campesinos, obreros entre otros, al ser desalojados o privados de su patrimonio ancestral crea condiciones de alta confrontación social y de ruptura nacional. Las continuas agresiones a los derechos humanos de los trabajadores mineros son evidentes y no pueden seguir manifestándose, externó el diputado perredista, Trinidad Morales Vargas.
No debe aceptarse ninguna excusa para que los patrones no respeten lo concerniente a seguridad, higiene y prevención de los riesgos de trabajo, disposiciones que por cierto consagran los derechos mínimos en la materia, añadió.
http://www.oem.com.mx/elsoldemexico/notas/n2688925.htm



