Asociación interamericana pide al gobierno no avalarlo y acatar tratados

Miércoles 15 de abril de 2015, p. 35
El proyecto de minería de fosfato Don Diego, planeado en la bahía de Ulloa, Baja California Sur, carece de suficiente información para determinar la afectación de especies, como las ballenas azul y jorobada, así como la tortuga caguama, señaló la Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente (AIDA).
Zona rica en biodiversidad
En los comentarios que la organización envió a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) sobre la manifestación de impacto ambiental (MIA), expone que no se debe autorizar el proyecto porque la zona que explotará es ecológicamente vulnerable y rica en biodiversidad. Además, señala, abarca la bahía Magdalena, ecosistema de manglar considerado Región Marina de Importancia y hogar de especies amenazadas y de otras vitales para la industria pesquera.
La AIDA explica que el proyecto implica un proceso minero que alteraría el entorno acuático, ya que grandes barcos dragarán el lecho marino y extraerán arena en busca de fosfato, pero al hacerlo podrían también extraer organismos vivos.
Esto alterará el ecosistema con sedimentos que serán devueltos al océano y se expondrán elementos tóxicos, como el uranio. Los sedimentos tóxicos expuestos, el dragado y el ruido de la operación minera alterarán el hábitat de especies vulnerables de ballena y tortuga, advierte el organismo.
Señala que el gobierno mexicano tiene obligaciones nacionales e internacionales para aplicar el principio precautorio, por lo que debe negar el permiso al proyecto hasta asegurar que no generará daños ambientales graves e irreversibles.
Añade que de autorizarlo, el gobierno podría violar tratados internacionales que está obligado a cumplir sobre la protección de entornos marinos y especies vulnerables.
En un análisis, la organización indicó que la MIA carece de información técnica suficiente para garantizar que el proyecto no dañará gravemente la bahía.
http://www.jornada.unam.mx/2015/04/15/sociedad/035n2soc

Este proyecto producirá impactos ambientales altamente significativos e irreversibles, que no debe ser autorizado bajo ninguna circunstancia.
El medio marino es un ecosistema altamente frágil que se verá impactado de manera significativa por el dragado en el fondo marino.
En el estudio presentado no se evidencia como se evitará el impacto ambiental hacia la fauna marina, incrementando de manera importante los solidos suspendidos y como estos serán dispersados en dicho medio y su impacto en dicha fauna marina.
Un aspecto importante que no esta abordado es el impacto adverso sobre el factor social, ya que existe el riesgo de que las fuentes de empleo por turismo se vean afectadas, cuando debería su efecto ser en el sentido contrario.
Este proyecto, en conclusión, no debe ser aprobado ni aun de manera condicionada.
Dr. Romo, totalmente de acuerdo con su opinión, pero agregaría que las modelaciones deberían de considerar los diferentes escenarios de las corrientes marinas para evaluar la dispersión de sólidos suspendidos así como su efecto en el nivel de ruido.
El proyecto operará por 50 años durante 24 hrs, los 365 días del año, por lo que se tendrán impactos ambientales residuales y sinérgicos. La Manifestación de impacto ambiental no evalúa este impacto continuo en la vida acuática.
El estudio ambiental presentado no evalúa el impacto real que tendrá el proyecto en las zonas de pesca, por lo que estaría incompleto y sería una causal de rechazo del mismo, ya que al afectar la zona de pesca, el proyecto incide negativamente en una actividad económica de las cooperativas y comunidades pesqueras.
Cual es entonces el beneficio social del proyecto, si solo generará 80 empleos, de los cuales no se dice con cuantos se verán beneficiadas las comunidades locales.
El estudio no considera un estudio de costo-beneficio, en el cual se pueda visualizar su rentabilidad.